Hola, chicas (y chicos),
Malos tragos los pasas con
el cáncer de mama en muchas ocasiones, y todos los lazos rosas del mundo
no pueden darte la alegría que pierdes por el camino.
Pero
querría explicar que, aunque cuando encontré el "coixi del cor" en mi
habitación de hospital no sabía de qué iba, se ha venido a casa conmigo y
ha demostrado ser un pequeño gran aliado, siempre a mi lado, ayudándome
en todo, una cosa tan pequeña pero tan bien pensada, tan genial.
Querría
por eso dar las gracias a todas las personas responsables de que ese
objeto misterioso apareciera allí cuando más falta me hacía.
Voy
pensando cómo colaborar –para la próxima de nosotras, por supuesto–
pero de momento, os escribo con el "coixi del cor" bajo el brazo,
encantada de que esté conmigo, solo para decir: gracias, gracias,
gracias.
Ana Maria
emocionantes palabras...ánimo Ana MAría
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